PROTESIS-La necesidad de reponer las piezas dentarias tras su pérdida

La pérdida de una pieza dentaria puede ser causada por alguna patología, trauma o agenesia (ausencia congénita de la pieza dental temporal o permanente).
El no reponer esta ausencia nos puede causar numerosos daños, los problemas que pueden surgir son los siguientes:

Movilización de las piezas que nos queden

La tendencia natural de las piezas es desplazarse hacia la zona de los incisivos (mesial) y no de manera paralela, es decir, que se desplazan inclinándose de forma parecida a la torre de Pisa, perjudicando la durabilidad a largo plazo de la pieza e imposibilitando la rehabilitación posterior por cierre del espacio protético.

Sobrecarga de los dientes que nos queden

Al ocluir (morder) se reparten las cargas entre todos los dientes que tengamos, si perdemos alguna pieza, estas cargas se reparten entre los dientes restantes que nos queden por lo que la sobrecarga aumentará la posibilidad de patologías tanto articulares como posibles fracturas y problemas de masticación.

Masticación inadecuada

Es importante saber que los dientes son parte del proceso de digestión y alimentación.
Cada uno de ellos tiene su propia función : las piezas anteriores (caninos, incisivos ) sirven para cortar la comida, los posteriores (muelas) para triturar los alimentos y hacer más fácil el proceso de digestión de los nutrientes.
El no masticar correctamente afecta directamente a la digestión, es decir, la falta de dientes afecta a la salud general.

Motivos estéticos

Claro está que la falta de piezas puede afectar significativamente a la estética de nuestra boca, ya que da el aspecto de “agujeros negros” y una desarmonía inapropiada, pudiendo causar problemas psicológicos y sociales en la propia persona.